Convergeréis, cárcel selecta de París
Un lugar, que es muy lindo para conocer, pero no para estar. Los lugares de visita en esta ciudad de luz, son difíciles indispensable conocer, en esta cárcel es indispensable visitarla, pero no quedarse.
Fue construida, para los malhechores de elite, era una cárcel Elisita, que mantenía enclaustrado aquellos ciudadanos que tragarían las normas impuestas por el estado. La conciergerie, mantiene la conservería, conserva en su interior los contrastes de los amplios y cómodos salones destinados a los hombres de la justicia y el ambiente lúgubre e inquietante de otras celdas, de los enemigos de la monarquía.
Ubicado en la parte noroeste de la de la Cité, a un costado de la Sainte Chapelle y muy cerca de la Catedral de Notre Dame, el edificio fue construido en el siglo XIV, como parte del palacio del Felipe IV. En 1358, cuando la familia real se mudó al Louvre, la planta baja y las dos torres fueron convertidas en prisión del Estado –la más antigua de París–, y los pisos superiores fueron reservados para el Parlamento. El origen de su nombre encuentra explicación en la vivienda del conserje, cuya denominación se extendió a la prisión en la que vigilaba a los cautivos.
Allí, María Antonieta esperó durante cinco semanas el día de su decapitación. Después de acaecido el hecho, Luis XVIII hizo construir una pared para cerrar la celda de la reina y edificó allí una capilla. Luis XVI, Charlotte Corday y Robespierre son otros nombres célebres que llegaron a La Conciergerie para aguardar su condena.
La Salle des Gens d’armes –es decir, la Sala de la Gente de Armas– es una sala de estilo gótico de 64 metros de largo por 27,5 de ancho, construida entre 1302 y 1313, que se encuentra en muy buenas condiciones. Magníficamente iluminada, brinda una sensación de paz y tranquilidad a sus visitantes.
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